"Montaña rusa"


















Más o menos cien días hay de vacaciones 
y llegan las clases de nuevo, 
un problema en verano y en ocasiones 
es como pasarlo de miedo.

Podríais... 
Hacer un cohete, 
luchar contra momias, 
y escalar la Torre Eiffel.

Descubramos algo que nunca existió.

Phineas¡Caray!
Bañemos a un mono con gel.
Busca un temporal, 
o vida artificial, 
los sesos de Frankestein.

Phineas¡Está por aquí!
Un ave en extinción, 
pintemos la nación, 
o hagámosla enloquecer.

Candace¡Phineas!
Como veréis, 
mucho hay por hacer antes de ir otra vez a estudiar.

Phineas¡Vamos, Perry!
¡Quedaos aquí, 
con Phineas y con Ferb, que haremos eso y más!

¡Quedaos aquí, 
con Phineas y con Ferb, que haremos eso y más!

Candace¡Mamá! ¡Phineas y Ferb están haciendo los créditos iniciales!



Nos acercamos al jardín.
Phineas: Bueno, Ferb, ¿qué quieres hacer hoy?
Ferb se encoge de hombros.
Phineas: ¿Y Perry qué? ¿Qué quiere hacer él?
Perry castañea los dientes.
Phineas: Aunque los ornitorrincos no hacen gran cosa. Por una vez estoy empezando a aburrirme, ¡y el aburrimiento es algo que no voy a tolerar! Lo primero que nos preguntarán cuando volvamos a clase es qué hemos hecho este verano. Con tres meses sin clase, nuestra vida debería ser como una montaña rusa, y me refiero a una buena montaña rusa, no como aquélla de la feria en la que montamos.
Flashback en la montaña rusa de la feria. Va sobre una diminuta cuesta y luego termina.
Trabajador de la feria: Salid por la izquierda.
Phineas: Bah, menuda porquería, si yo hiciera una montaña rusa... ¡eso es! ¡Ya sé lo que haremos hoy!
Linda: Phineas, Ferb, voy a recoger algunas cosas, no os metáis en líos, ¿vale?
Phineas: Vale, mamá. ¡Vamos a construir una montaña rusa!

Linda se sube al coche.
Candace: Ahora mando yo, ¿verdad? ¿Les has dicho que mando yo?
Linda: Tranquila, Candace, no hace falta que mande nadie.
Candace: ¿Y si hay alguna emergencia?
Linda: ¿Como cuál?
Candace: Por ejemplo... ¡y si se sale un satélite de su órbita y se empotra contra la casa!
Linda: Si pasa, puedes mandar tú.
Candace: ¡Sí!

En el jardín.
Candace: Mamá dice que mando yo, condicionalmente.
Phineas: Lo que tú digas.
Candace: Un momento, ¿qué estáis haciendo?
Phineas: Deberes.
Candace: Es verano.
Phineas: No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Candace: Os estaré vigilando. ¡Y ahora mando yo, condicionalmente!
Candace entra en la casa y suena el teléfono, que coge.
Candace: ¿Diga? ¡Hola, Stacy! No puedo ir al centro comercial, mi madre me ha dejado al mando de todo, bueno, condicionalmente.
Phineas y Ferb pasan por ahí con un montón de tablas de madera.
Candace: Oye, si vas, ¿puedes ver si está allí Jeremy? No, es el chico que trabaja en la Hamburguesería del Señor Pringoso.
Phineas y Ferb pasan otra vez, con vigas de acero.
Candace: Sí, me sonrió la última vez que estuve allí. Me quedé muerta. No, ya te he dicho que no puedo, estoy vigilando a mi hermano y a mi hermanastro.
Phineas y Ferb pasan con fregaderos y retretes.
Candace: Se meten en líos y mi madre nunca los pilla. Pero uno de estos días voy a procurar que los pille con las manos en la masa.
Phineas y Ferb vuelven a pasar, con un león que ruge.
Candace: ¡Queréis hacer menos ruido, intento hablar por teléfono! Bueno, estoy al mando así que hoy no podrán hacer travesuras. ¿Que qué hacen ahora? ¿Por qué lo dices? ¿Como que lo estás viendo desde tu casa? ¡¿Ver el qué?!
Candace sale corriendo al jardín.
Candace: ¡¿Phineas, qué es esto?!
Phineas: ¿Te gusta?
Candace: ¡Se lo voy a decir a mamá y cuando vea lo que estáis haciendo os la vais a cargar! ¡Cargar, cargar, cargar y requetecargar! ¡Ya veréis!
Phineas: Necesitamos un soplete y mantequilla de cacahuete.

Candace coge su bicicleta y sale de casa.
Isabella: Hola, Candace, ¿está Phineas... en casa?
Candace: ¡Se... la van... a cargar!
Isabella entra en el jardín. Tiene corazones en los ojos.
Isabella: Hola, Phineas.
Phineas: Hola, Isabella.
Isabella: ¿Qué estás haciendo?
Phineas: Construyendo una montaña rusa.
Isabella: ¿En el jardín?
Phineas: En una parte.
Isabella: Vaya, ¿no te parece algo imposible?
Phineas: Algunos lo creen.
Isabella: Hola, Ferb.
Ferb saluda con el martillo.
Isabella: ¿Tu hermanastro habla alguna vez?
Phineas: ¿Ferb? A él le va más la acción.
Ferb golpea el clavo y después su nariz.
Isabella: Me iba a la piscina, ¿quieres venir a nadar?
Phineas: Ahora estoy un poco ocupado con esto.
Isabella: Oh, claro. Vale, entonces ya nos veremos.
Phineas: Vale. ¡Ferb! ¿Tienes suficientes remaches ahí arriba?
Ferb levanta el pulgar.
Phineas: Oye, ¿y Perry?

Perry va por la esquina de la casa. Salta, se pone un fédora, y se mete en un hoyo en la pared. Baja por un ascensor, hasta una guarida, donde recibe un mensaje.
Mayor Monogram: Buenos días, Agente P, el malvado Dr. Doofenshmirtz ha vuelto a las andadas. No sabemos por qué ha comprado el ochenta por ciento del papel aluminio del país. Quiero que vayas inmediatamente a su guarida, averigües lo que tiene entre manos y le pongas fin. Como siempre, Agente P, es primordial que conserves intacta tu doble identidad como mascota doméstica. Ya puedes irte, contamos todos contigo.
El Agente P salta a su jet con forma de ornitorrinco, y vuela por un túnel. El Agente P sale por una roca, y se sujeta el fédora para esconderse de Phineas y Ferb.
Phineas: Estoy pensando que los cohetes pueden despegar desde el párking del centro comercial, luego soltaremos las serpientes en torno a la autopista. Voy a por las serpientes.
Ferb se pone la máscara y empieza a usar el soplete.

Candace entra corriendo en la tienda.
Candace: Mamá, tienes que volver a casa ahora mismo.
Linda: ¿Se ha caído algún satélite sobre la casa?
Candace: No, no, no. Tienes que ver lo que están haciendo Phineas y Ferb.
Linda: Ya hemos tenido esta misma conversación antes.
Candace: ¿Qué quieres decir?
Linda: Me dijiste que los chicos estaban adiestrando unos monos para hacer juegos malabares con bicicletas y cuando llegué no había ni un solo mono.
Candace: Sigo sin saber cómo pudieron limpiarlo todo.
Linda: ¿Cuál es la emergencia esta vez?
Candace: ¡Están construyendo una montaña rusa!
Linda: Candace, ahora en serio, ¿Phineas no es un poco joven para ser ingeniero de montañas rusas?

Phineas habla con un señor en la fábrica de coches.
Director de la fábrica: ¿No eres un poco joven para ser ingeniero de montañas rusas?
Phineas: Sí, lo soy.
Director de la fábrica: Bueno, me has impresionado, los impresos parecen estar en orden aunque nunca los habían rellenado a lápiz. Si puedo ayudarte en algo, cualquier cosa, no tienes más que decírmelo.
Phineas: ¿Podría prestarnos uno de esos cacharros?
Un brazo robótico reparando un coche es enseñado. Phineas y Ferb están montados en la montaña rusa que es construida por el brazo robótico.
Phineas: Eso sí que es vida.

Nos acercamos al edificio de Pérfido Doofenshmirtz S.L. El Agente P entra lanzado en la casa.
Doofenshmirtz: Ah, Perry el Ornitorrinco, vaya, qué inesperada sorpresa. ¡Y cuando digo 'inesperada' me refiero a completamente esperada!
Doofenshmirtz pulsa un botón que activa unos brazos que atrapan al Agente P.
Doofenshmirtz: Yo, el Dr. Heinz Doofenshmirtz, he cubierto de papel aluminio toda la Costa Este. Y cuando ponga mi imán gigante junto a mi ingenioso Amplificador de Magnetismo, tiraré de este en dirección oeste, invirtiendo, de esta forma, la rotación de la Tierra. Y se estarán preguntando '¿por qué iba a hacer eso?', '¿qué podría ganar yo con ello?'. Bueno, les responderé diciendo que aún no he solucionado todos los detalles, sólo el papel aluminio me ha costado un riñón.

De vuelta en la tienda.
Candace: Mamá, te digo que la están construyendo y es enorme.
Ferb pone un cartel.
Candace: Phineas y Ferb presentan 'La Montaña Rusa Más Chula del Mundo', abierta. ¡Mamá!
Pedro: ¿Phineas y Ferb tienen una montaña rusa? ¿Nos harán descuento si llevamos el anuncio?
Otro chico: Nos lo llevaremos.
Candace: Aquí, mira, mira, ¿ves? ¡Te lo dije, no estoy loca, te lo dije!
Linda: ¿Y no estás loca porque...?
Candace grita.
Linda: Ya entiendo, Candace, ninguna loca le gritaría a una columna así. Voy a la zona de lácteos por si quieres gritarle al queso o a otra cosa.

En la casa, donde está la inauguración de la montaña rusa. Allí hay un escenario. Ferb sube al escenario hasta el micrófono como si estuviera a punto de hablar, luego se quita de en medio a medida que entra Phineas.
Phineas: Señoras y señores, chicos y chicas, niños de todas las edades. Os presento un espectáculo que ha costado toda la mañana hacerlo. ¡La montaña rusa... más chula... del mundo!
Ferb revela la montaña rusa. Un pájaro se estrella contra la montaña rusa.
Phineas: Bien, ¿quién quiere subir primero?
Todo el mundo levanta la mano.
Phineas: Para abrocharse, meted la pestaña en la hebilla metálica. Para soltarse, volved a tirar de... uy.
A Phineas se le cae el cinturón de seguridad.
Phineas: Ya os hacéis una idea. Vale, eso es todo. Que disfrutéis.
El vagón va hacia la cima más alta, en la vía. Todo el mundo grita. Van por la caída de las serpientes.
Phineas: Tranquilos, solo son de goma.
El vagón entra en un cubo de barro, luego sale. Más tarde, entra en un lavadero de coches, para limpiarse del barro.
Phineas: ¡Mirad, llegamos al "A-A-A-A"!
Las vías suben y bajan repetidamente, creando cuatro "As".

Edificio de Pérfido Doofenshmirtz S.L.
Doofenshmirtz: Cuando recupere todo mi dinero, podría... podría comprar un montón de inmuebles con vistas al este y venderlo por...
El Agente P le manda un tornillo a Doofenshmirtz, del cual se escabulle.
Doofenshmirtz: ¡Ja, has fallado!
El tornillo vuela hacia el tejado y le da a una cuerda, que lo devuelve lanzado hasta el pie de Doofenshmirtz.
Doofenshmirtz: Ah!! Oh, oh, oh!
Doofenshmirtz salta a la pata coja y accidentalmente libera al Agente P, que rápidamente ataca a Doofenshmirtz. Durante la pelea, Doofenshmirtz activa el Amplificador de Magnetismo.
Doofenshmirtz: Llegas demasiado tarde. Tiembla en tus botas y observa impotente cómo mis inimaginables fuerzas electromagnéticas tiran de la costa este invirtiendo, de esa manera, la rotación de la...
Todo el papel aluminio se suelta de los edificios.
Doofenshmirtz: Bueno... no ha funcionado.
El papel aluminio forma una bola gigante, volando por el aire.
Doofenshmirtz: ¡Y esa bola de papel aluminio de dos toneladas viene a más de trescientos kilómetros por hora hacia nosotros! ¡Rápido, tenemos que despegar el imán del Amplificador antes de que sea tarde!

En la tienda.
Linda: Tengo la tarjeta de puntos por alguna parte. Siempre la llevo conmigo, pero mi bolso es un desastre, ya sabe cómo es esto.
Candace oye la montaña rusa y va a buscar a Linda.
Candace: ¡Mamá, mamá!

El edificio de Pérfido Doofenshmirtz S.L.
Doofenshmirtz: ¡Es inútil, estamos perdidos!
El Agente P ve un helicóptero y le lanza un gancho, que coge el imán con él.
Doofenshmirtz: ¡Lo conseguiste! ¡Nos hemos salvado, Perry el Ornitorrinco!
La bola de papel de aluminio gigante se estrella contra el edificio de Pérfido Doofenshmirtz S.L.
Doofenshmirtz: ¡Maldito seas, Perry el Ornitorrinco!
El imán se lleva consigo el Amplificador de Magnetismo, y se queda pillado a la montaña rusa, que sigue al helicóptero hacia el cielo. Candace empuja a Linda hacia el párking para desvelarle la montaña rusa (que ha sido movida).
Candace: ¡Mira, mira! ¿Lo ves?
Linda: ... Vale, me rindo, ¿qué se supone que tengo que ver?
Candace: ¡No, es imposible!
Linda: Voy a por el carro.
Candace: ¡Estaba aquí mismo y era enorme! ¡Mamá!
Linda: Tenemos que irnos. Llevo congelados.
Candace: Vale, entonces crees que Phineas y Ferb siguen en el jardín debajo del árbol, ¿verdad?
Linda: Pues sí. Imagino que sí.
Candace: Vale, vámonos a casa. ¡Ya!

El Agente P ve que el helicóptero está echando humo y corta el cable. Cae encima de la montaña rusa a un vagón, justo detrás de Phineas y Ferb.
Phineas: Oh, estás ahí, Perry.
Perry emite su sonido.
Phineas: Bonito sombrero, Isabella.
Isabella se quita el fédora del Agente P y lo mira, confusa. El vagón va hacia el fin de la vía y vuela hacia una obra y es arrojada al aire.
Phineas: Qué raro, no recuerdo que esto estuviera en el plano.
Un avión coge el vagón por la cola.
Phineas: Y esto es nuevo, seguro.
Candace ve el avión desde el coche de Linda y ríe, y guiña un ojo al mismo tiempo.
Linda: A veces me preocupas, Candace.
El vagón de la montaña rusa cae encima de la Estatua de la Libertad, doblándola y lanzando los vagones hacia el bosque. El vagón aterriza en un pino que se dobla así que terminan en frente de la Hamburguesería del Señor Pringoso.
Jeremy: Hamburguesería del Señor Pringoso, ¿les tomo nota?
Phineas: ¿Alguien quiere patatas?
Antes de tomar ninguna nota, el árbol se vuelve a doblar y los lanza hacia Francia, a París.
Francés: Croissant?
Phineas: ¿Alguien quiere un croissant?
El vagón es lanzado fuera de órbita. Los chicos gritan. Un satélite pasa volando.
Phineas: Si esa cosa cae a la Tierra, Candace empezará a mandar.
El vagón de repente cae hacia la Tierra, hacia el Área de los Tres Estados.
Phineas: Teníamos que haber cobrado más.

Linda aparca el coche en la entrada y Candace salta del coche.
Linda: Vale, ya estamos aquí, ¿estás contenta, Candace?
Abre la puerta del jardín y no ve a Phineas y Ferb.
Candace: Sí. ¿Ves, mamá? Te dije que no estaban aquí.
Linda asoma su cabeza por la puerta abierta y ve a los chicos.
Linda: Hola, chicos.
Phineas: Hola, mamá.
Linda: Vamos, Candace, ayúdame con las compras.
Candace: Pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero, pero...
Linda: Vamos.
Linda se lleva a Candace consigo, que intenta forcejear.

En el jardín, los chicos caen del árbol.
Niño: Phineas, ha sido genial.
Pedro: De miedo, tío.
Tercer chico: Sí, impresionante. ¿Podemos subir otra vez?
Phineas: Sólo un viaje por cliente.
Isabella: Me ha encantado, Phineas. ¿Qué vas a hacer mañana?
Phineas: Aún no lo sé.
Isabella: Puedes enseñar a Perry a hacer algo.
Phineas: Bueno, los ornitorrincos no hacen gran cosa.
Ferb: Son los únicos mamíferos que ponen huevos.
Phineas: ... A lo mejor pone un huevo.
Isabella: Estupendo, hasta mañana. Sí que era la mejor montaña rusa del mundo, formáis un gran equipo.
Phineas: Un hermano es un hermano.
Le da una palmadita en el hombro a Ferb.
Phineas: Y yo no podía haber pedido uno mejor que Ferb. ¿Lo entiendes?
Ferb eructa. 
Phineas: ¡Oh, tío! ¡Huele a mantequilla de cacahuete!
Isabella: Ha sido impresionante, hasta luego, chicos.
Phineas: ¿Qué podemos hacer mañana? Hay un mundo de posibilidades. Quizá deberíamos hacer una lista.
El vagón de la montaña rusa explota en el árbol, se oyen la alarma del coche y un perro ladrar.
Candace: ¡Mamá!
Linda: ¡Descansa un poco, Candace!
La bola de papel aluminio rueda por el fondo.

Créditos

Cantante: Es un duro mamífero, ovíparo, semi-acuático.
Coros: Dooby dooby doo bah dooby dooby doo bah.
Cantante: Peludo, de pies planos, al que nadie hace temer. No es sólo hábil, es un primor.
Cantantes: ¡Ah, ah!
Cantante: Con pico y cola de castor.
Cantantes: ¡Ah, ah!
Cantante: ¡Su voz es tal placer que las hace estremecer!
El Agente P hace su ruidito.
Cantante: ¡Es Perry el Ornitorrinco!

Fin.

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